viernes, 19 de agosto de 2022

Los niños, esos pequeños grandes gimnastas

 Los niños, esos pequeños grandes gimnastas





Niños pequeños jugando en una guardería.


Me encanta observar como juegan y se mueven los niños pequeños. Como se sientan en el suelo y se sostienen erguidos, sin necesidad de respaldos.


Los niños son pequeños grandes gimnastas, llenos de fuerza y flexibilidad. Llenos de vida.


Al igual que los tallos jóvenes de las plantas, los niños pequeños son flexibles. Parecen de goma, y si se caen jugando, se levantan como si nada les hubiera ocurrido.


Nuestra flexibilidad general tiene mucho que ver con el grado de flexibilidad de nuestra columna vertebral. Y es algo sobre lo que podemos incidir con nuestros hábitos de vida, con nuestra dieta, con nuestra forma de pensar y con la práctica semanal de ejercicios de flexibilidad.




Quienes practican regularmente ejercicio físico, y cultivan la fuerza y la flexibilidad, llegan a edades avanzadas en buena forma física.
Los practicantes de Hatha Yoga, de Tai Chi, de Qi Gong, de Pilates, de Artes Marciales... cumplen 70, 80 años o más, y se mantienen en forma.

Fisioterapeutas, médicos de Medicina del deporte y entrenadores coinciden en que la práctica regular y moderada de ejercicio físico es una fuente de salud para personas de todas las edades. Y muchos de estos profesionales de la salud y el deporte afirman con rotundidad que el cuerpo humano está hecho para el movimiento, y que el sedentarismo es algo antinatural.

"El ser humano no fue creado para permanecer en reposo. La inactividad es algo completamente ANTINATURAL para el organismo."
      Doctor Georges Sheehan

Como todo en la vida, la actividad física tiene que estar equilibrada y respetar nuestra edad, actividad profesional y personal, complexión física, etc.



Me encanta observar a los niños pequeños en sus juegos, porque se mueven con naturalidad y son amables con sus propios cuerpos. No los fuerzan. Y cuando se sienten cansados, se paran y descansan.

Todos nacemos con una faja muscular natural, llena de fuerza y flexibilidad. Pero el sedentarismo que nos impone la escolarización obligatoria durante la infancia y la adolescencia nos acaba pasando factura a la mayoría.

Recuperar nuestro estado natural pasa por recuperar unos patrones respiratorios amplios, por recuperar la fuerza y la flexibilidad de nuestra faja muscular natural, por recuperar el tono de la musculatura profunda, por volver a tener una columna vertebral fuerte y flexible; por ganar amplitud de movimientos en todas nuestras articulaciones, por ganar fuerza en todos los grupos musculares, por recuperar sentido del ritmo, sentido del equilibrio, sentido del humor, sentido del juego...

Creo que todos estamos de acuerdo en que uno de los mayores tesoros de nuestra vida es la salud.

Nuestra felicidad personal necesita de una sólida base de salud. Y esa base la podemos mejorar y ampliar con la práctica regular del ejercicio físico adecuado a nuestra edad, a nuestro temperamento, a la estructura de nuestro cuerpo...

Todos llevamos adentro al niño o a la niña que fuimos en la infancia. Y uno de los mayores regalos que podemos ofrecer a nuestro niño interior es un cuerpo saludable, fuerte y flexible, para darnos a nosotros mismos una verdadera calidad de vida. ¿No te parece?

Wifredo Noguera
Profesor de Espalda Sana

martes, 3 de mayo de 2022

La faja muscular natural

 

Imagen anatómica de la musculatura del "core".

Todos tenemos una faja muscular natural. La Madre Naturaleza nos ha dotado a todos de una musculatura alrededor del vientre, y de las vértebras posteriores a éste, que protege y da sostén a esta zona.

Cuando esta faja muscular natural del abdomen tiene la fuerza y el tono adecuado mantiene en su sitio a los órganos abdominales, facilitando su buen funcionamiento.

El verdadero cuidado de nuestra faja muscular natural va mucho más allá de lucir unos bonitos abdominales.

Recto abdominal, serratos anteriores, oblicuos (internos y externos), e incluso el transverso, forman parte de un todo que cumple una función de protección o coraza para nuestro cuerpo; y que conforman el núcleo de otro núcleo más amplio: el “core”*.

El “core” es la zona del cuerpo humano formada por la musculatura antes citada, y que también abarca a los músculos lumbares, a la musculatura profunda de la columna vertebral, caderas, pelvis e incluso glúteos.

En los últimos años la zona del “core” ha adquirido una gran relevancia entre los profesionales de la salud, el entrenamiento y el rendimiento deportivo. Hasta el punto de reclamar un lugar propio a la hora de planificar   programas  de  salud  para  personas  de  todas  las   edades,  o programas de entrenamiento para deportistas, frente a la tradicional división entre tren superior y tren inferior.

“El desarrollo de los músculos profundos ayuda naturalmente al desarrollo de los músculos más grandes, de la misma manera que pequeños ladrillos construyen grandes edificios.”

                          Joseph Pilates

Hoy en día, los entrenadores que conocen la gran importancia del desarrollo de la musculatura profunda para la salud, el equilibrio y el sostén de todo el cuerpo, incluyen series enteras de ejercicios dedicados a fortalecer el “core” de sus pupilos. Sabedores de que así les ayudan a fortalecer la importante musculatura profunda. Lo que redundará en más salud, más energía, mejores marcas deportivas y menos lesiones y molestias en la espalda baja.


¿Qué podemos hacer en casa?

Si no quieres o no puedes acudir a un gimnasio y ponerte bajo la tutela y el consejo de un profesional del entrenamiento, hay formas de entrenar en  casa tu faja muscular natural.

El ejercicio básico es la plancha completa en el suelo.

1.O bien apoyándote en pies, antebrazos y palmas de las manos:


La plancha completa apoyándose en los antebrazos crea una mayor tensión en los músculos.


 ¿Cómo hay que hacerla?

1.Ponte en posición de tabla apoyándote con los antebrazos y las palmas de las manos.

2.Asegúrate de que los codos están apoyados en el suelo perpendicularmente debajo de los hombros, y de que los pies están separados a la anchura de las caderas.

3.Cerciórate de que la espalda está plana y de que tu cabeza y cuello están en una posición neutral.

4.Lleva los codos hacia el suelo y aprieta los cuádriceps (la parte delantera de los muslos), los glúteos y el “core”.

5.Inhala por la nariz y exhala por la boca, no contengas la respiración.


2.O bien apoyándose en las manos con los brazos extendidos:


¿Cómo hacer la plancha con los brazos extendidos?

1.Empieza en la postura de la Mesa, con las muñecas directamente debajo de los hombros.


2.Alarga tu espalda, activa tus abdominales y fija tu mirada sobre la esterilla, justo enfrente de ti, alargando el cuello.

3.Con los dedos de las manos separados, presiona con las manos hacia el suelo.

4.Mete los dedos de los pies hacia adentro y, sin mover la espalda, dirige una pierna hacia atrás y luego la otra, formando una línea de cabeza a talones.


5.Acerca los omóplatos entre sí y hacia debajo de la columna vertebral.

6.Mantén el pecho abierto.

7.Dirige tu ombligo hacia las lumbares y las lumbares hacia el cielo, sin curvar la espalda hacia arriba.

8.Dirige el coxis hacia los talones.

9.Activa tus cuádriceps y mantén las piernas estiradas.

10.Presiona con los talones hacia atrás.

11.Mantén la postura 4-8 respiraciones, y poco a poco ve aumentando.

12. Para deshacer la posición, apoya las rodillas en el suelo y, moviendo los glúteos hacia atrás, descansa en la postura del Niño.





Si te resulta difícil o doloroso realizar la plancha completa, no te preocupes. Aquí tienes unas cuantas alternativas más fáciles.


1.Media plancha en el suelo.

1.1Sobre manos, antebrazos y rodillas.


1.Desde la postura de la Mesa, flexiona los brazos hasta apoyar en el suelo con los antebrazos y las manos extendidas (o cerradas como en la ilustración).

2.Flexionando las piernas, eleva los pies del suelo. Con lo que te quedarás apoyando las rodillas en el suelo, a la anchura de tus caderas.

3.Procura mantener tu espalda recta, y tu cabeza y cuello en posición neutral.

3.Repasa los puntos importantes de tu espalda y abdomen, igual que en la plancha completa con los brazos extendidos:

Omóplatos

Pecho

Ombligo

Lumbares

Coxis

Y cuádriceps.

4.Puedes salir de la postura, sencillamente descendiendo tu cuerpo hasta que descanse en el suelo. Y relajarte.

 

1.2.Sobre rodillas y manos, con los brazos extendidos.



1.Partiendo desde la postura de la Mesa, adelanta ligeramente tus manos y lleva todo tu cuerpo hacia adelante, de modo que los hombros estén perpendiculares a tus manos.

2.Revisa los puntos importantes de toda la postura, igual que en todos los ejercicios anteriores.

 

2.Media plancha sobre silla (o sobre el brazo de un sillón o sofá).


1.Empieza de pie, apoyando tus manos abiertas en el centro del asiento de la silla.

2.A continuación da un paso hacia atrás.

3.Eleva los talones.

4.Procura llevar tus hombros a la vertical sobre las manos.

5.Repasa todos los puntos importantes, como en los ejercicios anteriores.

6. Respira con naturalidad, inhalando por la nariz y exhalando por la boca.

7.Para salir del ejercicio desciende los talones hasta que toquen el suelo.

8.Puedes descansar en la misma postura si vas a realizar una segunda serie o más.


3.La plancha de pie o de pared.



1.Sitúate de pie frente a una pared con las piernas separadas a la anchura de las caderas.

2.Lleva tus manos abiertas a la pared con los brazos completamente extendidos a la anchura de tus hombros.

3.Eleva los talones y flexiona ligeramente los codos, acercando tu pecho a la pared.

4.Mantén la postura y repasa los puntos importantes:

4.1.Cuello y cabeza en postura neutral.

4.2.Alarga tu espalda y activa tus abdominales.

4.3.Mantén la mirada ligeramente hacia arriba alargando el cuello.

4.4.Acerca los omóplatos entre sí y hacia debajo de la columna vertebral.

4.5.Mantén el pecho abierto.

4.6.Dirige tu ombligo hacia las lumbares y las lumbares hacia atrás, sin curvar la espalda.

4.7.Dirige el coxis hacia los talones.

4.8.Activa tus cuádriceps y mantén las piernas estiradas.

5.Respira con naturalidad, inspirando por la nariz y espirando por la boca.

6.Para salir de la postura, extiende los brazos completamente y desciende los talones al suelo.


Duración del ejercicio.

Se puede empezar manteniendo el ejercicio entre 5 y 10 segundos.

Gradualmente, con la práctica, podemos ir subiendo la duración hasta llegar a 30 segundos o hasta un minuto.


Consejos del experto.

Doug Sklar, entrenador personal certificado y fundador de PhilanthroFIT en la ciudad de Nueva York, recomienda:

“-Está bien comenzar con series más cortas y practicar hasta llegar a los 60 segundos. 3 series de 60 segundos es un buen objetivo a conseguir para un deportista joven o alguien mayor con gran fuerza abdominal.”

Además, incluso las planchas de corta duración pueden servir como un entrenamiento sólido, dice Sklar.

Si te gustan más las sesiones cortas de entrenamiento, sugiere hacer una plancha durante 10 segundos, relajar de 5 a 10 segundos, volver a la plancha durante 10 segundos y repetir de 3 a 6 series.

Con este tipo de entrenamiento de periodos de 10 segundos de plancha y descansos de 5 a 10 segundos "-Recibes beneficios de fortalecimiento muy similares a realizar la plancha durante 30 ó 60 segundos seguidos porque comprometes a los músculos durante la misma cantidad de tiempo.", dice.


¿Cuántos días por semana?

Basta con entrenar el “core” (o centro, o núcleo, llámalo como quieras) 2 ó 3 días a la semana. Dejando de por medio un día de descanso.


La importancia de un buen calentamiento.

Antes de realizar cualquier ejercicio de fuerza (y la plancha y la media plancha lo son) es muy importante que hagas un buen calentamiento y realices algunos estiramientos.

El calentamiento prepara a tu cuerpo físico y le ayuda a realizar una buena transición del estado de reposo al estado de actividad física de cierta intensidad.


Estiramiento final.

Es   muy  aconsejable   estirar  la  musculatura  abdominal  después  de entrenarla. Para ello bastará con tumbarse en el suelo como muestra esta ilustración:



Sólo hay que mantenerse relajado y respirando con tranquilidad durante 1 minuto.

 

Establece tu programa personal.

Sólo me queda animarte a que tengas una libreta o cuaderno de entrenamiento, y en él vayas planificando y anotando tus entrenamientos, tus logros, tus progresos.

 La paciencia, la constancia y el buen humor contigo mismo te ayudarán a empezar y a seguir adelante con tu entrenamiento personal en casa.

Te deseo una Vida llena de Salud y Felicidad.




martes, 12 de abril de 2022

Por qué es tan importante el "core"

 


La palabra “core” en inglés significa núcleo o centro.

En el método Pilates se usan los conceptos “power house”1 o “core” para referirse a un conjunto de músculos: diafragma, musculatura profunda de la columna vertebral (multífidos), transverso, oblicuo interno, oblicuo externo, recto abdominal, serratos anteriores, músculos lumbares, musculatura profunda de caderas, pelvis e incluso glúteos.

Como podéis ver, no se trata solamente de la musculatura abdominal.

Para una buena práctica del método Pilates, es básico conocer el “core” de nuestro propio cuerpo y aprender a controlarlo. Porque es desde ahí de donde nace toda la energía2 y la estabilización para mover el cuerpo de una forma bien controlada, armónica y elegante.

Para poder realizar bien el control de nuestro “core”, necesitamos activar el suelo pélvico, ser conscientes de la parte posterior de nuestro cuerpo y activar la musculatura profunda, que normalmente tenemos inhibida.


Según la biomecánica corporal, la musculatura profunda de nuestro cuerpo debería darnos estabilidad, y la musculatura externa movimiento. Pero en muchas ocasiones la inhibición de la musculatura profunda provoca que sea la musculatura externa la que se encargue, erróneamente, de las dos funciones: estabilidad y movimiento corporal.


Wifredo Noguera Lax

Profesor de Espalda Sana


Notas:

1         El término “power house” fue creado por Joseph Pilates cuando desarrolló su método de entrenamiento. La traducción más literal al español de este término sería “la casa de la fuerza” o “la casa del poder”.

En palabras de su creador estaríamos hablando de la “central eléctrica del cuerpo”.

 

2         Al ser la zona corporal que genera la energía para estabilizar y mover nuestro cuerpo, tiene sentido que Joseph Pilates también se refiriera a esta zona como “power house”.


sábado, 26 de diciembre de 2020

Enciende tu árbol de Navidad

 



Árbol de Navidad en las calles de Sariñena (Huesca).



LA LUZ DE LA CONSCIENCIA

El ser humano es un conjunto de muchas energías: física, química, eléctrica, magnética, sonora, lumínica; sexual, digestiva, emotiva, racional, espiritual...

A las personas que participan en las conferencias, talleres y cursos que voy impartiendo de Espalda Sana desde hace años, les comento a veces que lo que hacemos durante la práctica de los ejercicios en mis clases es aumentar nuestra autoconsciencia corporal.

El proceso de aumentar la autoconsciencia corporal es comparable al de ir colocando bombillas (o leds) en un árbol de Navidad.

A causa del sistema educativo que casi todos hemos recibido, y que pone tanto énfasis en desarrollar al ser humano sólo intelectualmente, es decir, del cuello hacia arriba; la mayoría de personas sufren una importante DESCONEXIÓN* del cuello para abajo en su autoconsciencia corporal.


La buena noticia es que podemos restaurar nuestra autoconsciencia corporal mediante ejercicios y disciplinas como el Hatha Yoga, el Tai Chi, el Qi Gong, las artes marciales, el método Pilates, el físico culturismo, la gimnasia funcional y correctiva, los estiramientos, la microgimnasia, la antigimnasia,... El abanico de posibilidades hoy en día es muy amplio. Y cada persona irá encontrando el más apropiado a su proceso personal, en la medida que busque y practique.


Un practicante veterano de cualquier disciplina corporal, alguien que lleve 10, 15 20, ó más años practicando Yoga, Tai Chi, artes marciales, Pilates, etc. es alguien con una autoconsciencia corporal bien desarrollada. Es alguien que ha sabido encender casi todas (porque siempre se puede aprender algo nuevo) las luces del árbol de Navidad que es su cuerpo físico.


Habrá quien se pregunte: "-¿Para qué sirve eso de la autoconsciencia corporal? ¿Tiene alguna utilidad en la Vida cotidiana?". Y la respuesta es que sí, sirve de mucho. Porque una mayor autoconsciencia corporal se traduce en posturas más correctas, movimientos más armónicos, menor tensión en músculos, tendones y ligamentos, más salud; y nos aporta en la mediana edad y en edades avanzadas una valiosa autonomía física y una mayor calidad de Vida.


LA PRÁCTICA REGULAR DE EJERCICIO FÍSICO NO ES UN CAPRICHO, SINO UNA ACTIVIDAD NECESARIA PARA MANTENERNOS EN BUENA SALUD.

Todos los animales salvajes están en buena forma física. El diseño de la Madre Naturaleza del ser humano es para que vivamos toda la Vida en buena forma física. Todo es cuestión de adquirir buenos hábitos: descanso, hidratación, alimentación, higiene, ejercicio físico, contacto con la Naturaleza, respiraciones conscientes, relajación o meditación...


LOS EJERCICIOS MÁS IMPORTANTES.

Los ejercicios más importantes y más básicos para estar en buena forma física en todas las edades son:
* Caminar largas distancias (40-60 minutos).
* Realizar estiramientos.
* Y ejercitar la fuerza.

La fuerza la podemos entrenar atendiendo a 3 grandes zonas del cuerpo:
* Tren inferior: Piernas, muslos y glúteos.
* Zona media: Abdominales y musculatura lumbar.
* Tren superior: Espalda media y alta, pecho, hombros y brazos.


SÍMPLEMENTE HAZLO.

Cada semana y cada día son una nueva oportunidad para hacer algo para mantenerte en buena salud y en buena forma física.

Nadie lo hará por ti. Así que ¡sólo hay que ponerse manos a la obra!

Pásatelo bien entrenando, disfruta, juega...

Conecta con tu niña o con tu niño interior en tus caminatas por la Naturaleza, en tus ejercicios de fuerza, en tus estiramientos.


Os dejo con una canción que me encanta para caminar, para entrenar, para bailar...


¡Felices fiestas navideñas!


 * Os recomiendo que leáis alguna obra o artículo de A. S. NEIL o de JOHN TAYLOR GATTO. Dos autores geniales que exponen en sus obras cómo el sistema educativo es de hecho el gran DESCONECTOR de las energías que nos hacen realmente humanos.


martes, 24 de noviembre de 2020

Cómo sentarnos bien

                                         Imagen publicada en la página Pilates Cdu de facebook.

Cómo sentarnos bien.


SENTIR LOS ISQUIONES.

Para sentarnos bien es muy importante sentir la base de los huesos de nuestras caderas: los isquiones.

                     

Imagen publicada en fisioyoga.es

EJERCICIO DE AUTOPALPACIÓN DE LOS ISQUIONES.

Para qué sirve:

Este ejercicio nos va a ayudar a desarrollar una mayor autoconsciencia de nuestros isquiones.

Realización:

1. Depie con las piernas separadas y las rodillas semiflexionadas.

2. Colocamos las manos abiertas sobre los glúteos. Y las yemas de los dedos tocando el borde inferior de los glúteos. Como se aprecia en esta fotografía.

     


3. Presionamos los dedos hacia el interior de los glúteos, hasta notar que tocamos una superficie dura: nuestros huesos ISQUIONES. En la siguiente fotografía podemos ver cómo se hace.



4. Ahora que percibimos conscientemente a nuestros isquiones podemos empezar a ejercitarnos en sentarnos sobre ellos.



EJERCICIO DE SENTARNOS BIEN SOBRE NUESTROS ISQUIONES.

Para qué sirve:

Éste es un ejercicio muy saludable que nos va a ayudar a adquirir el hábito de sentarnos sobre nuestros isquiones de manera consciente.

Lo ideal es practicarlo en el suelo, sobre una superficie firme y cómoda: una manta doblada o una esterilla de yoga o de camping nos bastarán.

Para los ancianos, los enfermos o las personas con movilidad reducida también puede servir practicar en la cama, sobre un colchón firme.

Realización:

1. Empezaremos sentados en el suelo con las 2 piernas estiradas. 


2. Después flexionamos una pierna y dejamos la otra pierna estirada.



3.Colocando las dos manos (con los dedos entrelazados) sobre la pierna flexionada, acercaremos nuestro tronco hacia dicha pierna tirando de él con los brazos, hasta sentir que alcanzamos  nuestra máxima estatura sentados. Lo que significa que estamos sentados sobre nuestros isquiones.


4. Para afianzarnos en esta posición podemos pasar a abrazar la pierna flexionada con nuestros antebrazos. Como podéis ver en la fotografía superior.

5. Para familiarizar a nuestras caderas y columna vertebral con esta buena postura, permaneceremos en ella algún tiempo (mínimo 1 minuto) respirando profundamente.

6. Bastará con relajar los brazos y echar nuestro tronco hacia atrás para "bajar" de los isquiones y "disminuir" nuestra estatura sentados.

   


7. Volvemos a estirar las 2 piernas.


 

8. Podemos repetir este ejercicio flexionando ahora la pierna que permaneció extendida en el ejercicio anterior.

                         


9. Alcanzamos también nuestra máxima estatura sentándonos sobre nuestros isquiones. Y permanecemos en esta posición (mínimo 1 minuto) respirando profundamente.


10. Salimos de esta buena postura. Y volvemos a quedarnos con las 2 piernas estiradas.



11. Para pasar a realizar el ejercicio, esta vez con las dos piernas flexionadas. Permaneciendo en la buena postura, 1 minuto mínimo, y respirando profunda y tranquilamente. 

                  


12. Sólo nos resta salir con suavidad de la buena postura, acompañando el descenso hacia atrás del tronco con la fuerza de los brazos y de la musculatura abdominal.





LO MÁS IMPORTANTE: LLEVARLO A NUESTRA VIDA DIARIA.

Éste es un ejercicio crucial para mejorar la Salud de la Espalda. Conviene practicarlo 2 ó 3  días cada semana para desarrollar nuestra autoconsciencia de las caderas y de la espalda baja.

Y a partir de aquí empieza el reto personal de llevar esta forma correcta y consciente de sentarnos a nuestra vida diaria. Y esto es lo más importante, integrarlo en nuestro día a día.


Os aconsejo que seáis muy pacientes y amables con vosotros mismos.

No es fácil cambiar de hábitos.


TRUCOS PARA EL ÉXITO EN ADQUIRIR HÁBITOS SALUDABLES.

Os comparto algunos trucos que os ayudarán a incorporar esta manera consciente de sentarnos.

1. Asocia tu práctica diaria de sentarte sobre los isquiones a un hábito saludable que ya tengas. ¡Y realiza los dos a la vez!

Ejemplos de hábitos saludables:

Tomar un café o una infusión por la mañana.

Comer un postre tras la comida.

Tomar una infusión a media tarde.

Escribir un diario.

Leer un buen libro.

Lavarte los dientes después de cenar.


Ahora puedes:

Tomar tu café o tu infusión matinal sentado conscientemente sobre tus isquiones. En tu silla habitual, no hace falta que te sientes en el suelo.

Tomar tu postre de la comida, sentado conscientemente sobre tus isquiones.

Etc.

2. Prémiate cada vez que lo hagas con palabras amables y de ánimo hacia ti mismo. Por ejemplo:

"-Muy bien."

"-Lo estás logrando."

Etc.

3. Empieza muy suave.

Basta con 1 minuto para empezar.

4. Progresa sin prisa.

No te fuerces a avanzar.

Un incremento de 1 ó 2 minutos cada semana ya está muy bien.

5. Disfruta del proceso.

Pásatelo bien con tu proceso de aprender a sentarte conscientemente sobre los isquiones.

Tómatelo como un juego.

Estás en el proceso de adquirir un hábito saludable. Así que ,como nos recuerda el título del libro de HEIKO ERNST, es sano... si es divertido!!

6. Sé muy amable con tu cuerpo.

Escucha a tu cuerpo.

No te hablará con palabras. Su lenguaje es otro.

Tu cuerpo te hablará con sensaciones de dolor o de bienestar.

Suaviza cualquier tensión con estiramientos suaves y relajación.

¡Y dale bienestar a tu cuerpo!

Recuerda: "Quien no escucha los susurros de su cuerpo, deberá escuchar sus aullidos."


FINALMENTE: LA INTEGRACIÓN.

Finalmente, con este sencillo ejercicio integrado en tu vida diaria te habrás convertido en alguien:

Más consciente de tu propio cuerpo.

Más consciente de tu postura al estar sentado.

Más fuerte en la sección media de tu cuerpo: zona abdominal y zona lumbar. Lo que redundará en:

* Una mejor postura general.

* Mayor amplitud de movimientos del tronco.

* Mayor confianza en ti mismo.

* Mayor fuerza de voluntad.


MENS SANA IN CORPORE SANO

Como nos dice el proverbio latino, disfrutaremos de una mente más saludable con un cuerpo más saludable. Al mejorar nuestras capacidades físicas, ayudamos a mejorar nuestras capacidades mentales y psicológicas.


Sólo me queda animaros a todos a practicar este sencillo y potente ejercicio.


Estaré encantado de recibir los testimonios de quienes os animéis a integrarlo en vuestra vida.


¡Hasta pronto!